jueves, 24 de noviembre de 2016

Los bancos hacen dinero a costa de nuestras lágrimas


Tras la muerte de la anciana de Reus, causada por el corte de luz ejecutado por Gas Natural Fenosa, en este país hemos conocido que la pobreza energética causa 7.000 muertes al año.  Lo que no tenemos claro, porque las entidades implicadas y el Gobierno del Partido Popular se encargan de ocultarlos, son los suicidios propiciados por los desahucios y la falta de vivienda. Apenas veréis alguna noticia suelta en los medios de comunicación, a pesar de que podrían ser casi 5.000 anuales, es decir, más de doce diarios.  Pero no se verán porque “su difusión causa desánimo entre la población” argumentan; aunque lo cierto es que les da miedo que esos datos se conozcan y también los nombres de los causantes.

La crisis económica, en su vertiente inmobiliaria, ha propiciado el desahucio de cientos de miles de familias en nuestro país. Lo que unido a la política de recortes impuesta por el Gobierno de Mariano Rajoy ha llevado a la más amarga desesperación y al suicidio a miles de españoles. ¿Cuántos?, pues si la crisis comenzó a causar efectos en la población a finales del 2008, estamos en el 2016 y podrían ser 5.000 al año…

Pero no han sido la crisis económica y la política de recortes de Rajoy los únicos culpables de la situación. Los causantes de la crisis mundial fueron los bancos y sus políticas insostenibles para traer dinero del futuro. Pero, salvo en algunos países, no han pagado sus culpas, sino más bien todo lo contrario. Aquí se les ha ayudado a solventar sus problemas financieros con inyecciones de dinero público, es decir, pagado por todos y extraído a golpe de reforma de la Constitución, con la complicidad del PP y del PSOE. ¿De dónde ha sacado ese dinero el Gobierno? Pues de la Sanidad, la Educación, la administración de Justicia, los beneficios sociales, la hucha de las pensiones…y un largo etcétera que tiene como denominador común recaer en los de siempre, en los más débiles de la cadena, en los que carecen de lobbys y sólo tienen para que les protejan a los políticos pagados con el dinero de todos;  jajajajaja ¡pobres por partida doble!

Y es que los bancos se han convertido, junto con las eléctricas, en los sectores más protegidos e intocables de la sociedad española. Sus beneficios y bienestar están por encima de todo lo demás, hasta por encima de la vida y derechos de miles de nosotros, incluidos los niños hambrientos o en la calle. Para eso cuentan a su favor con los lobbys, los políticos y nuestro dinero a su servicio.

Nuestra Ley Hipotecaria tiene más de 100 años de antigüedad y durante todo este tiempo los ajustes que ha ido teniendo son los que han impuesto las entidades financieras para asegurar e incrementar aún más sus beneficios. Siempre apoyados por una casta política que ha ido vendiendo sus favores a lo largo de decenios. Y siempre con el mismo pretexto “la seguridad de los bancos es la de la economía del país”. El mismo pretexto con el que les inyectaron más de 100.000 millones de euros de dinero público que no devolverán.

Esa Ley Hipotecaria a la que me refiero, causante de los centenares de miles de desahucios de vivienda habitual con familias dentro, ha sido contestada y amenazada en repetidas ocasiones por Bruselas,  que la ve descompensada hasta la náusea, en cuanto a derechos y obligaciones de las partes.  De Guindos  ha cambiado conceptos y va a tener que seguir haciéndolo,  porque ya nos han dado otro ultimátum.

Pero los bancos están acostumbrados, desde hace siglos, a salirse siempre con sus propósitos y Bruselas tampoco es el bueno de la película; los tentáculos bancarios tienen bien agarradas a sus instituciones. Sirvan dos ejemplos para dar luz a la situación, comprobando que cuando se trata de apoderarse del dinero ajeno y no devolverlo,  los bancos son unos grandes expertos.

En primer lugar tenemos la cláusula suelo y la devolución de los intereses cobrados de más antes de la sentencia del Tribunal Supremo, que la consideró ilegal. Estamos hablando de unos 5.200 millones de euros. En estos momentos la decisión está en el  Tribunal de Justicia de la Unión Europea, cuyo abogado general, Paolo Mengozzi,  en un informe publicado el pasado mes de julio, considera que los bancos españoles no deben devolver los miles de millones de euros que cobraron a  sus clientes de forma irregular. Y su argumento es el de siempre, considerar que el impacto sobre el conjunto de la economía,  que tendría una retroactividad total de la devolución del importe de las cláusulas suelo, es demasiado para permitirlo. Es decir,  peligra el sistema bancario y ante eso, los derechos de los consumidores deben quedar anulados por los beneficios de la banca. Una argumentación a todas luces muy peligrosa si continuamos aplicándola.

Hay que tener en cuenta que el razonamiento del abogado Mengozzi no es vinculante y hay dudas sobre la sentencia que se espera  para antes de fin de año.  La misma tendrá efecto, no sólo sobre los clientes de las tres entidades que denunciaron los hechos y llegaron hasta Luxemburgo, sino también sobre los otros 15.000 usuarios bancarios de la macrodemanda gestionada por la asociación Adicae.

Pero no es el único caso en que las malas prácticas de la banca, aunque sean reconocidas y multadas, apisonan  los derechos de los consumidores y asaltan sus bolsillos.  De forma también injusta y en perjuicio de los hipotecados,  la gran banca manipuló el euríbor a su conveniencia durante años. Los hechos salieron a la luz y el entonces comisario de Competencia, Joaquín Almunia, impuso  una multa, de 1.710 millones de euros en total,  a las ocho entidades financieras que amañaron el euríbor entre los años 2005 y 2008. No había ninguna española entre ellas, pero los consumidores españoles, como el resto de europeos, sufrieron las consecuencias en las cuotas de sus hipotecas.  Como  ya parece costumbre, para proteger a los bancos y sus beneficios, Bruselas consideró que a los particulares no les afectó esta manipulación y pretendió dar carpetazo a cualquier posible reclamación de consumidores afectados.  Con millones de europeos perjudicados por estas prácticas,  las indemnizaciones, incluyendo los intereses, hubieran alcanzado cifras astronómicas. Pero aunque sea así es un dinero que han obtenido con una gran estafa.

Por supuesto que muchos europeos, entre ellos españoles, no se mostraron de acuerdo con ésta solución y pusieron en marcha procedimientos para que se les devolviera el dinero cobrado de más en sus cuotas hipotecarias.  Entre ellos, en España, un cliente de Barclays Bank, hoy integrado en Caixabanc, que reclamó por abusivo el contrato hipotecario.

Ahora, un Juzgado de Sevilla ha sentenciado que la manipulación del euríbor que realizaron ocho bancos -  Deutsche Bank, Royal Bank of Scotland, Société Général, JPMorgan, Citigroup y RPMartin, Barclays y UBS - y que fue multada en 2013 por la Comisión Europea,  sí afecta a los particulares. Y al afectarles pueden reclamar las cantidades cobradas de más por este motivo.

El juzgado resalta que la manipulación del índice ha afectado a millones de prestatarios e insiste en que, al igual que en muchos otros países del mundo, muchas familias y empresas en España,  han dejado de pagar sus préstamos hipotecarios ante la imposibilidad de hacer frente a las cuotas y han ido a la quiebra o al desahucio.

La jueza sevillana incluso reconviene  a la institución europea que decidió, tras la sanción, proteger los intereses de los bancos frente a posibles reclamaciones masivas de los consumidores,  alegando que la manipulación del tipo de interés de la hipoteca no les afectó directamente. Como que si subiendo el euríbor un punto no se incrementara mi hipoteca. ¿Recordáis aquellos años en que el euríbor estaba por las nubes? Pues eso…

La cuestión tiene mucha trascendencia, no sólo para los que pagaron cifras astronómicas en sus cuotas hipotecarias, pero pudieron seguir haciéndolo y conservaron sus propiedades, sino mucho más para aquellos que se quedaron por el camino no pudiendo hacer frente a sus pagos y fueron desahuciados y perseguidos de por vida. ¿Cuánta de esa cifra era producto de la estafa? ¿Podrían haber hecho frente a los pagos si no se hubiera manipulado el euríbor? ¿Se va a auditar la situación?

Los bancos, con su ingeniería financiera, insostenibilidad y ansia desordenada  de beneficios para los accionistas,  fueron los principales causantes de la crisis que continúa afectándonos. Pero no penaron por ello, al menos en España, sino que fueron protegidos y rescatados con un dinero público que pagamos con nuestro sufrimiento. No contentos  y en aras de unos ingresos, a todas luces insostenibles tras la situación que ellos mismos habían creado, se lanzaron a una sangría constante contra los consumidores, con toda una batería de medidas destinadas a mantener beneficios y privilegios: manipulación del euríbor, cláusula suelo,  comisiones hasta por entrar en las sucursales, imposición de cláusulas abusivas…Todo ello ante la pasividad, por no decir complicidad, de los dos grandes partidos gobernantes,  PP y PSOE, que han  sacado sus buenos réditos de esta especial asociación.

Los tiempos están cambiando y ya es hora de que los bancos y el dinero estén al servicio de la sociedad y no al revés. Y si hay que tomar medidas drásticas contra estos  delincuentes y a favor de las familias que fueron esquilmadas y desahuciadas, ahora es el momento de comenzar a hacerlo. Ah, por cierto, la Justicia está demostrando reposar más en los miles de jueces que le sirven desde sus juzgados, que en las grandes instituciones –Tribunal Supremo, Constitucional- que parecen al servicio de unos pocos.

Eduardo Lizarraga
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